Me han encantado estas palabras de Francisco Sarraceno para acercarnos a la comprensión de cómo ese grito libre y consciente nos empodera y nos pone en relación con nuestra sexualidad, ayudándonos infinitamente a acompañar nuestro proceso de parto.

Si tenemos que reivindicarlos a gritos lo haremos!!!
POR FAVOR,QUE NO SE VUELVA A MANDAR CALLAR NUNCA MÁS A UNA MUJER DE PARTO!!! En ningún lugar, ni en casa ni en hospital.