“Estoy deseando compartir con todas vosotras mi
experiencia de nacimiento.
Tuve la suerte de conocer a Esther o mejor dicho la causa-lidad por medio de una buena amiga, estaba ya embarazada de 7 meses así que fuimos directas a trabajar la voz en el parto y la hipnosis para borrar anteriores memorias del primer parto y llegar libre y abierta al segundo.
El día 22 de abril junto con la luna llena, estaba preparado el parto para inducción de Naia, yo me sentía fuerte y arraigada a la tierra, iba con herramientas y así salió en 4 horas y 3 empujones, sin oxitocina, ni epidural… natural como queríamos madre-hija, conecté con la voz, relajé mi útero, sentí a mi hija trabajar duro y conecté con África, con mi parte más salvaje, más animal.
Agradezco a este ser maravilloso llamado Esther porque su mirada y su dulce sonrisa que estuvieron presentes en mi parto y pude ser la mujer empoderada que quería ser.
Un abrazo enorme a todas”
Liana María Casanova